Pollos de engorde: el ciclo completo de 6 a 7 semanas
Video: Pollos de engorde: el ciclo completo
El pollo de engorde es el ciclo más corto de la granja: en 6 a 7 semanas un pollito de un día se convierte en un ave lista para la venta. Esa rapidez lo hace el menos perdonador: un descuido de tres días en calor, agua o alimento se paga en el peso final. Por eso se trabaja por calendario: cada semana tiene su temperatura, su alimento y su peso esperado.
Esta guía recorre el ciclo completo, desde la preparación del galpón hasta la salida del lote. Las cifras son rangos orientativos del Caribe y de República Dominicana para detectar desvíos, no promesas: genética, alimento y clima mueven los resultados.

Antes de que lleguen: el galpón se prepara vacío
El lote se gana o se pierde antes de que entre el primer pollito. Al salir el lote anterior, retiren la cama usada, laven galpón y equipos con agua y detergente y desinfecten siguiendo las indicaciones del producto. Después, el vacío sanitario: galpón cerrado y sin aves, como mínimo orientativo de 10 a 15 días entre lotes, para quebrar el ciclo de enfermedades.
Con el galpón limpio, coloquen cama nueva y seca, prueben bebederos y comederos, revisen la criadora y dejen el alimento de la primera fase protegido de humedad y roedores. Si el espacio no está resuelto, repasen la guía del galpón de pollos: densidad, cama, calor y ventilación. El día de la llegada no es día de reparar: todo debe funcionar desde la víspera, con el calor encendido y la cama tibia.
El día de llegada: la primera semana manda
Compren pollitos de un día de una incubadora confiable, con vacunación de origen declarada. Al recibirlos, obsérvenlos: activos, con el ombligo cerrado y seco y peso parejo entre cajas. Pollitos débiles o muy desiguales anuncian un lote difícil de emparejar. Anoten fecha, cantidad, incubadora y bajas de transporte.
El agua debe estar disponible desde el primer minuto, a temperatura ambiente y en bebederos a la altura del pollito. Una práctica común es ofrecer en esa primera agua una fuente de energía y vitaminas para ayudarlos a recuperarse del traslado; el producto y su uso se definen con el técnico de la granja. Enseñen a beber a algunos acercando el pico al agua: los demás imitan. El alimento se ofrece pocas horas después.
La criadora debe mantener unos 32 a 33 °C a la altura de los pollitos la primera semana, bajando 2 a 3 °C por semana hasta la temperatura ambiente hacia la cuarta o quinta semana, según el clima. Delimiten un círculo de cría alrededor del calor para que no se alejen del agua y el alimento, y amplíenlo a medida que crecen.
El calendario semana a semana
El alimento se trabaja por fases. El iniciador cubre del día 0 al 21, con proteína orientativa de 21 a 23 %; el crecimiento va del día 22 al 35, con 19 a 21 %; y el finalizador cierra con 16 a 18 %. La tabla resume las metas semanales; úsenlas como espejo, no como sentencia.
| Semana | Temperatura orientativa | Alimento | Peso vivo al cierre | Consumo acumulado por ave |
|---|---|---|---|---|
| 1 | 32–33 °C | Iniciador | ≈ 0,18 kg | ≈ 0,15 kg |
| 2 | 29–30 °C | Iniciador | ≈ 0,45 kg | ≈ 0,50 kg |
| 3 | 26–28 °C | Iniciador | ≈ 0,85 kg | ≈ 1,10 kg |
| 4 | 24–25 °C | Crecimiento | ≈ 1,35 kg | ≈ 1,90 kg |
| 5 | 22–23 °C | Crecimiento | ≈ 1,90 kg | ≈ 2,90 kg |
| 6 | 21 °C a ambiente | Finalizador | ≈ 2,40 kg | ≈ 4,00 kg |
| 7 | Ambiente | Finalizador | ≈ 2,90 kg | ≈ 5,20 kg |
Si quedan por debajo una semana, revisen primero agua, temperatura y desperdicio de alimento. Los cambios de fase se hacen en fecha, mezclando ambos alimentos dos o tres días para que la transición no corte el consumo.
Manejo diario: mirar, anotar y pesar
Cada día, a horas parecidas, recorran el galpón: ningún bebedero seco o tapado, alimento disponible sin exceso derramado y ningún rincón húmedo. Retiren la mortalidad de inmediato y anótenla ese día, junto con el consumo y cualquier cambio de comportamiento: la cifra diaria de bajas es uno de los datos más valiosos del lote.
Aprendan a leer al lote. Si se amontonan bajo la criadora y pían fuerte, tienen frío. Si se pegan a las paredes, lejos del calor, y jadean con el pico abierto, tienen calor o falta ventilación. Bien atendidos, se reparten por todo el espacio y descansan en grupos sueltos.
Una vez por semana pesen una muestra: alrededor del 1 % de las aves, al azar en varios puntos del galpón. Así saben si van en la curva cuando todavía hay tiempo de corregir. Pesar solo al final es enterarse tarde.
Conversión alimenticia y mortalidad: los dos números del lote
La conversión alimenticia dice cuántos kilos de alimento hacen falta para producir un kilo de pollo vivo: alimento total consumido entre peso total vendido. Un lote bien llevado cierra entre 1,6 y 1,9. Por encima, algo se fue: desperdicio en la cama, alimento de mala calidad, problemas de salud o días de más. La mortalidad total esperada se mueve entre 3 y 5 %, concentrada en los primeros días.
Hay señales que no esperan al cierre. Llamen al técnico o al veterinario si la mortalidad se duplica de un día a otro, si el consumo de agua o alimento cae de golpe o si aparecen aves decaídas en grupo. La regla es la prevención: galpón limpio, vacío sanitario, agua limpia, cama seca y vacunación como concepto general dentro del plan que defina su veterinario o el técnico de la zona. Esperar a ver si «se pasa solo» es la decisión más cara del engorde.
La salida: vender a la edad económica
La salida se planifica con el comprador confirmado antes de mover un solo pollo. Como práctica estándar, antes del traslado se aplica un ayuno previo corto, retirando el alimento unas horas antes mientras el agua se mantiene hasta la carga, siguiendo la indicación de su técnico y de quien compra. La carga se hace en las horas más frescas, con calma.
El punto económico es vender a la edad en que el lote alcanza el peso que paga el mercado, normalmente al cierre de la sexta o la séptima semana. Cada día extra el pollo come mucho para ganar cada vez menos, la conversión empeora y el costo por kilo sube. Antes de decidir «una semana más», hagan la cuenta: alimento de esos días contra peso adicional esperado. Casi siempre dice que no.
Vendido el lote, el galpón vuelve a cero: sale toda la cama, se lava, se desinfecta y se cumple el vacío sanitario. Ese es el sistema «todo dentro, todo fuera»: todas las aves entran el mismo día, con la misma edad, y todas salen juntas. Así se limpia de verdad y se compara un lote contra otro con los registros en la mano.
Enfermedades principales del pollo de engorde: señales y prevención
Detectar temprano vale más que cualquier corrección tardía. Ante cualquier señal, consulten al veterinario o al técnico de la zona; la vacunación solo se menciona aquí como parte del programa general acordado con ellos.
Coccidiosis, la enemiga de la cama húmeda
Señales: aves erizadas y agrupadas, heces con sangre o de color anaranjado y consumo que cae. Prevención y manejo general: cama seca y suelta, densidad correcta y vacío sanitario entre lotes.
Newcastle, enfermedad viral grave
Señales: dificultad respiratoria, algunos animales con el cuello torcido o caminando en círculos y mortalidad que se dispara. Es de denuncia: aíslen el lote, no muevan aves ni equipos y avisen al veterinario y a la autoridad sanitaria. La prevención real es la vacunación dentro del programa de la zona.
Gumboro (bursitis infecciosa)
Ataca a las aves jóvenes y les baja las defensas. Señales: depresión, plumas erizadas, diarrea blanquecina, mortalidad moderada y lotes que después «agarran todo». Prevención: vacunación del programa y sistema todo dentro–todo fuera.
Bronquitis infecciosa
Señales: estornudos, jadeo, baja de consumo y de ganancia de peso. Prevención y manejo general: vacunación general dentro del programa y ventilación sin corrientes frías directas sobre las aves.
Aspergilosis, la «neumonía de la criadora»
Señales: pollitos que jadean con el pico abierto en los primeros días, por cama, cascarilla o alimento con moho. Prevención: material de cama seco y sin moho, y nada de guardar ni ofrecer alimento húmedo.
⚠️ Errores comunes en el engorde
- Recibir pollitos sin el calor listo: encender la criadora cuando llega el camión deja la cama fría justo cuando el pollito menos puede regular su temperatura. El atraso de esa primera noche no se recupera.
- No pesar nunca y enterarse al vender: sin pesaje semanal no se sabe si el lote va en la curva ni se corrige a tiempo. La sorpresa llega en la báscula del comprador.
- Estirar el ciclo «una semanita más» sin hacer la cuenta: al final la conversión empeora cada día y el alimento se lleva la ganancia. El lote sale en su fecha.
- Mezclar edades en el mismo galpón: rompe el «todo dentro, todo fuera», pasa enfermedades de las grandes a las chicas y hace imposible llevar alimento por fases y registros claros.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura el ciclo completo del pollo de engorde?
Entre 6 y 7 semanas desde la llegada del pollito hasta la salida a venta, con un peso vivo orientativo de 2,4 a 2,9 kg según la semana, la genética y el manejo.
¿Qué temperatura necesitan los pollitos al llegar?
Unos 32 a 33 °C a su altura durante la primera semana, bajando de 2 a 3 °C por semana hasta la temperatura ambiente. Guíense también por su comportamiento: amontonados es frío; pegados a las paredes jadeando, calor.
¿Qué conversión alimenticia se considera normal?
Como referencia orientativa, entre 1,6 y 1,9 kilos de alimento por cada kilo de pollo vivo producido. Una conversión más alta suele indicar desperdicio, problemas de salud o un ciclo estirado más allá de su punto económico.
¿Cuánta mortalidad es esperable en un lote?
Entre 3 y 5 % en todo el ciclo, concentrada en los primeros días. Si la mortalidad se duplica de un día a otro o el consumo de agua cae, no esperen: consulten a su veterinario o al técnico de la zona.